sábado, 9 de febrero de 2019

Las mariposas de Ernesto Bachmaier

El pasado 9 de diciembre conocí en persona, con gran emoción, a Greta y a Carlos Bachmaier, biznietos de Ernesto Bachmaier, uno de los socios fundadores de La Estrella de Gijón, la gran fábrica de cervezas de El Natahoyo.


Ernesto Bachmaier fundó la empresa cervecera en 1893 como Sociedad Comandiataria, "Suardiaz, Bachmaier y Compañía", con Manuel y Antonio Suardiaz y con Florencio Rodríguez y trabajó en ella como Director y Maestro Cervecero hasta su fallecimiento en 1944.

Por edad, ni Greta ni Carlos conocieron a su bisabuelo pero Greta sí conoció la fábrica y el que fue el despacho de Ernesto, que recuerda por sus paredes de madera y, sobre todo, por el gran cuadro de mariposas disecadas que presidía aquella estancia y que, siendo tan niña, despertó especialmente su atención.

Mientras Greta compartía conmigo sus recuerdos y mi mente intentaba grabar todo lo que ella contaba, consciente del privilegio que suponía poder escuchar aquel relato que nos trasladaba a todos a otra época en la fábrica desaparecida, vino a mi memoria el nombre de una de las recetas más populares de La Estrella de Gijón: la Cerveza BB, más conocida como "Mariposa", en cuya etiqueta aparecía dibujada una de aquéllas que tanto le gustaban a Ernesto Bachmaier.



Para mi fue una gran sorpresa conocer la existencia de aquel cuadro y para Carlos y Greta creo que lo fue el descubrir el nombre de esta cerveza y ver que la correspondiente etiqueta llevaba el dibujo de una mariposa igual que las del despacho de su antepasado...

No sé si alguna vez llegaremos a saber por qué Bachmaier le puso el nombre de Mariposa a esta cerveza, pero estoy convencida de que no fue casualidad que la llamase así. Aquel cuadro en su despacho, el lugar donde más horas pasaba, habrá desaparecido pero aún vive en la memoria de Greta... Y aquel 9 de diciembre, por unos instantes, nuestras mentes lo visualizaron.

viernes, 1 de febrero de 2019

La cerveza de Luarca desde 1917 hasta 1921

Texto publicado originalmente en el blog divulgativo de los Cursos de Especialización en elaboración de Cerveza Artesana y Microcervecería de la Universidad de Alicante:

 https://www.especialistaencerveza.com/cuando-asturias-se-elaboraba-gose/


Ubicación de la localidad asturiana de Luarca

En el municipio asturiano de Valdés, a unos 95 km de Oviedo, se encuentra Luarca, una preciosa localidad marinera. La popularmente conocida como la Villa Blanca de la Costa Verde es famosa por sus casas de indianos y su vistoso cementerio, por su historia económica y mercantil ligada a la mar, o por haber sido la cuna del Premio Nobel Severo Ochoa. Lo que no todo el mundo sabe es que en Luarca existió, en el primer cuarto del siglo XX, una fábrica de cerveza que elaboraba el estilo Gose.

Publicidad actual de cerveza Gose de la marca Ritterguts inspirada en los carteles de principios siglo XX [Monaco, 2015]

Este peculiar estilo de cerveza, elaborado normalmente con trigo, malta de cebada, cilantro y un toque salado, es una de las pocas excepciones alemanas a la Ley de la Pureza dictada por Guillermo IV de Baviera en 1516, que sólo permitía utilizar como ingredientes de esta bebida: agua, cebada y lúpulo [Unger, 2007].

Retrato de Guillermo IV de Baviera publicado en Wikipedia

El ligero toque salado de estas cervezas, originarias de la ciudad alemana de Goslar, se conseguía tradicionalmente gracias a las aguas de los acuíferos salinos del río Gose. Con el paso del tiempo, su popularidad se fue extendiendo a otras localidades cercanas y, de forma especial, a Leipzig que, desde 1738, ya contaba con licencia oficial para producir las Leipziger Gose. De hecho, fue tal el éxito de esta variedad de cerveza en Leipzig a la par que disminuían sus ventas en Goslar que, en 1826, se decidió abolir la elaboración del estilo en su población natal, convirtiéndose en el estilo local de Leipzig [Jackson, 2000].

Ubicación de la localidad de Leipzig

Debido a su reconocimiento como estilo histórico en la actualización de la Guía de Estilos de 2015 del BJCP (Beer Judge Certification Program), la popularidad de las Gose está aumentando y su elaboración se está extendiendo más allá de las fronteras germanas pero, hasta el momento, a pesar de tener más de mil años de antigüedad, solo se había elaborado fuera de Alemania en contadas ocasiones. Y una de dichas ocasiones tuvo lugar en Asturias hace 100 años...



Si la tradición cervecera de Asturias es, para muchos, una gran desconocida, a pesar de los tres milenios de historia contrastada que tiene dicha bebida en la región [Prieto, 2013], el detalle de los estilos elaborados localmente a lo largo del tiempo en las antiguas fábricas es una incógnita todavía mayor. Lo que sí sabemos es que las cervezas asturianas preindustriales eran de alta fermentación, elaboradas y guardadas a temperatura ambiente y que se caracterizaban por su sabor fuerte, su tonalidad turbia y su corto periodo de conservación.

Boletín Oficial de la Propiedad Industrial, 30 de junio de 1918

En el caso de La Corona, la fábrica de Luarca que produjo cervezas Gose desde 1917 hasta 1921, la variedad elaborada se ha podido documentar gracias a las notas publicadas en la prensa de la época y al Archivo de la Propiedad Industrial. De éste último también se ha podido obtener la copia del registro de la marca, un año después de su solicitud, a nombre de Ramiro Pérez del Río Palicio.

Edificio de la fábrica e imprenta de Ramiro P. del Río en un antiguo dibujo publicitario 

La fábrica de Ramiro P. del Río estaba situada en el Barrio Nuevo (zona que entonces se llamaba Bosque de la Vega del Campo) y se ubicaba en uno de los edificios anexos a las instalaciones de la imprenta litográfica que había fundado su padre, Ramiro P. del Río García, en la segunda mitad del siglo XIX y que, desde mayo de 1912, dirigía con él, en régimen de sociedad regular colectiva, bajo la razón social “Ramiro P. del Río e Hijo” [Crabiffosse y Rodríguez, 1990].

Ubicación de la fábrica de Ramiro P. del Río sobre foto actual de Google Maps 

La de Ramiro P. del Río e Hijo fue una de las más importantes imprentas y litografías asturianas, de cuyas planchas salieron publicaciones como El Faro de Luarca, Álbum Anunciador, El Noticiero Reguerano, o La Voz de Luarca, entre otras, así como los carteles publicitarios y los envoltorios de una gran parte de los productos elaborados por la industria alimentaria asturiana de la época.

Edificio de la fábrica e imprenta en un antiguo dibujo publicitario (izda.) y en una foto actual (dcha.)

La prosperidad del negocio y el interés en que su hijo siguiese su estela profesional, propiciaron que Ramiro P. del Río García le enviase a Alemania para que profundizase en el campo de la litografía, realizando prácticas profesionales en Leipzig, hacía donde partió el 12 de octubre de 1905, cuando contaba con 17 años [Voluntad, 12 de abril de 1952].


La ciudad sajona de Leipzig no fue elegida como destino formativo por azar, sino que constituía entonces uno de los núcleos mundiales de la industria editorial, con centros especializados en técnicas de encuadernación, litografía y metalografía en relieve.

Maquinaria de imprenta expuesta en el Museo de las Artes Gráficas de Leipzig 

Además de aprovechar sus años de estancia en Leipzig para especializarse en las últimas técnicas gráficas, el carácter curioso de Ramiro hizo que también se interesase por el estilo local de cerveza se elaboraba entonces: Leipziger Gose. Recién estrenado el siglo XX, existían en Leipzig más de ochenta establecimientos con licencia para producir este estilo por fermentación espontánea [Jackson, 2000].

Etiqueta de la Gose que me bebí en honor a Ramiro cuando visité Leipzig en noviembre de 2017

En la época en la que Ramiro estuvo en Leipzig, este tipo de cerveza de fermentación alta tenía tanta aceptación en la ciudad que las nuevas tabernas especializadas, llamadas Gosenschänken, tenían que apuntarse a una lista de espera antes de poder ser abastecidas. Curiosamente, las Gose no fermentaban en las propias fábricas, si no que eran almacenadas en barriles abiertos en las Gosenschänken donde se consumían y, en ellos, completaban su fermentación. También lo hacían envasadas en unas botellas de vidrio características, con bulbo grande y cuello largo, fabricadas especialmente para este fin. En estas botellas, la levadura de la cerveza se quedaba en el cuello, formando una especie de tapón biológico que permitía la preservación de la cerveza durante un corto periodo de tiempo.

Embotellando Gose en Ohne Bedenken a principios del siglo XX [Monaco, 2015]

Se cree que Ramiro aprendió a elaborar Gose en Leipzig y, a su regreso a Luarca, en 1917, inició las obras para instalar su propia cervecera [Asturias, 17 de noviembre de 1917]. Antes del 31 de diciembre de ese año ya consiguió producir 12 198 litros de la primera Göse asturiana [Archivo Histórico INE - Datos sobre movimientos y liquidaciones efectuadas en la industria alcoholera en 1917].

Noticia publicada en Asturias el 17 de noviembre de 1917 

Según los datos del Instituto Nacional de Estadística sobre los movimientos habidos y las liquidaciones efectuadas en la industria alcoholera, en el año de fundación de La Corona, existían en España 45 fábricas de cerveza, de las cuales, tres estaban en Asturias.

Distribución por provincias del número de fábricas españolas de cerveza en 1917
[Datos extraídos del Archivo Histórico del Instituto Nacional de Estadística]

Las tres fábricas asturianas eran: la, ya mencionada, de La Corona de Luarca (1917-1921), La Estrella de Gijón (1893-1974) y El Águila Negra de Colloto (1900-1992) [Prieto, 2013].


Los datos sobre movimientos y liquidaciones efectuadas en la industria alcoholera del Archivo Histórico del Instituto Nacional de Estadística no se conservan de todos los años pero, en 1918 sí consta la fabricación de 33073 litros por La Corona y que casi el 82% de ellos se vendieron para consumo local. ¿Pudo haber sido éste el primer brewpub de Asturias?

En Leipzig, las maltas utilizadas tradicionalmente para elaborar cerveza Gose eran trigo y malta Pilsner, en una proporción de 60:40, y así lo hacía también Ramiro P. del Río en Luarca. La Corona se abastecía de trigo local mientras que la malta Pilsner procedía de la región de Moravia (República Checa). Tal y como se publicaba en El Noroeste del 24 de mayo de 1918, la malta llegaba a Luarca desde el puerto de Gijón, al que, a su vez, entraba procedente de Barcelona.

Aviso publicado en El Noroeste, 24 de mayo de 1918

El año de 1921 es el último en el que la fábrica de Pérez del Río figura como cervecera en activo y, aunque no sea posible confirmar las causas concretas del cierre de La Corona, todo apunta a que, igual que en sus inicios, estuviese relacionado con la litografía familiar.

Malta Pilsner de Weyermann

Al disolverse la sociedad “Ramiro P. del Río e Hijo”, en 1920, Ramiro Padre se hizo cargo, en la división de los bienes, de todos los efectos destinados a encuadernación e imprenta, como exclusivo dueño de tales establecimientos, girando bajo el nombre de “Ramiro Pérez del Río”. Por su parte, Ramiro hijo tomó posesión de todos los efectos destinados a la litografía, actuando a partir de aquel momento como “R. P. del Río Palicio” [Crabiffosse y Rodríguez, 1990]. En concreto, parece claramente vinculante con el fin de la cervecera luarquesa el que se acordase un compromiso tácito entre ambos socios para impedir la instalación de otras industrias que pudieran entorpecer a las establecidas.

Factura de la Litografía de Ramiro P. del Río, con fecha del 2 de junio de 1920, que se vendió en todocoleccion.net

Si el origen de la Gose asturiana surgió gracias a aquella estancia en Leipzig, propiciada por la formación de Ramiro para la mejora de la imprenta de su padre, el cierre de La Corona parece forzado por la disolución de la empresa familiar, completando así el círculo de la historia… La historia de aquella época, cuando en Luarca se elaboraba Gose.

domingo, 20 de enero de 2019

El bávaro de El Águila Negra

La fábrica de cervezas El Águila Negra inició su actividad en 1900 pero no fue hasta la segunda mitad de los años 50 cuando el icónico personaje bávaro se convirtió en su símbolo más identificativo.

Cartel de 1963, del Archivo de la Biblioteca Nacional de España

El muñeco alemán, regordete, risueño y bigotudo era una creacción de Alfredo Enguix, pintor nacido en Madrid en 1930 y residente en Asturias desde 1957, según la información publicada en la web de www.enguix.com

Publicidad de 1958 en El Eco de Luarca

Gracias a la asociación total del personaje de Enguix con la cervecera de Colloto, cualquiera que le vea en uno de aquellos letreros amarillos que todavía quedan en unos pocos bares de este país, lo identificará rápidamente con la desaparecida fábrica asturiana, cerrada en 1992.

Letrero de El Águila Negra en el Bar Marchica  de Avilés.

Y, aunque hayan pasado ya más de 25 años desde el cierre definitivo de El Águila Negra, los objetos de la misma en los que figura la creación de Enguix siguen siendo atesorados como valiosos por coleccionistas, nostálgicos e historiadores. Para los que lo valoramos, pocas cosas hacen más ilusión que entrar en un establecimiento en donde se expongan alguno de aquellos carteles, banderines, vasos...

Abrechapas de El Águila Negra de mi colección particular


Hinchable del Águila Negra que puede verse en el Bar Montoto de Oviedo. Foto de David Yussef


Palillos de El Águila Negra de mi colección particular

Vasos de El Águila Negra expuestos en El Museo del Pueblo de Asturias

domingo, 25 de noviembre de 2018

Así era La Estrella de Gijón en 1899

En 1899, a los seis años de iniciar su actividad, La Estrella de Gijón se vio en la urgente necesidad de duplicar la producción para satisfacer la demanda tras el éxito alcanzado por sus cervezas.

Cartel de la Gran Fábrica de Cervezas de Suardíaz y Bachmaier de 1899
en el que se representan las medallas y galardones obtenidos hasta entonces

La marca de Suardíaz, Bachmaier y Cª acababa de obtener entonces la Medalla de Oro en la Exposición Regional de Gijón de 1899, un año después de haber ganado la Corona Cívica y Medalla de Oro en la Exposición Internacional del Progreso de Bruselas de 1898 y tres después de recibir la  Medalla de Oro y Cruz de Distinción en la Exposición Internacional de Londres de 1896


Tenía sus oficinas en la calle Corrida nº 56 pero la fábrica estaba en la zona de Santa Olaya, en el límite de los barrios de La Calzada y Natahoyo, próxima a la estación de ferrocarril del Norte y del puerto, de aquella todavía en construcción, de El Musel.

Publicidad y ubicación de La Estrella de Gijón sobre el plano de la Guía de Gijón de 1899

La Estrella de Gijón cupaba un solar de 15000 m2, de los cuales 5000 m2 eran jardines, con restaurante incluido, en el que se organizaban diversos eventos los domingos de verano.

Grabado de los edificios y jardines de La Estrella de Gijón, publicado en "La Ilustración Asturiana" en 1904

La fábrica constaba de tres edificios, en los que, hacia 1899, trabajaban unos 70 obreros. El principal tenía dos pisos bajo el nivel del suelo y otros cuatro sobre él, y se destinaba al malteado. La germinación se llevaba a cabo en los pisos situados bajo el terreno, mientras que los superiores se dedicaban a la limpia y al almacenamiento de cebada, lúpulo y malta. Todos los pisos se encontraban comunicados por medio de montacargas y ascensores.

Interior de La Estrella de Gijón en 1899

A continuación del edificio principal, estaba el que albergaba la maquinaria, que era alemana en su mayoría. Disponía de generadores de vapor, con una superficie de caldeo de 400 m2, máquinas de hielo por compresión de amoniaco (dos destinadas a la refrigeración de las bodegas y otra a la producción de hielo), compresores de aire para envasar la cerveza, dinamos para abastecer el alumbrado y la potencia generatriz de varios electromotores, bombas de agua, cuadros eléctricos y acumuladores. 

Sección principal de la maquinaria (izqda.) y departamento mecánico de embotellado (dcha.) de la fábrica en 1899

El último de los bloques se destinaba a la cocción y allí estaban también las cubas de fermentación, refrigeradas en dos pisos subterráneos, y las bodegas, con capacidad para almacenar un millón y medio de litros de cerveza. 

Zona de cocción (izqda.) y grandes cubas de fermentación (dcha.) de La Estrella de Gijón en 1899

En 1899 la cerveza todavía se fermentaba en cubas o tinas abiertas. La capacidad de estas tinas solía ser de unos 3000 litros - 3500 litros. Posteriormente fueron sustituidas por balsas abiertas de fermentación y, a partir del primer tercio del siglo XX, comenzaron a utilizarse tanques cilindrocónicos cerrados.

Cubas de fermentación similares a las utilizadas por La Estrella de Gijón en 1899 que pueden verse en la visita a la antigua fábrica de Pilsner Urquell, en República Checa

En frente del edificio principal, se encontraban los almacenes de barriles y botellas, la carpintería, donde hacían sus propios toneles y las cajas de madera para las botellas, el taller de carros y las salas de embotellado.

Caja de madera con botellas de La Estrella de Gijón de la colección de Daniel Alonso Tarrodo

El suministro de agua lo proporcionaban tres bombas que la extraían de un pozo cavado en roca y revestido de albañilería, de 30 metros de profundidad. Como escribía Víctor Labrada en su libro "Curiosidades de un Gijón inolvidable” (Gijón, 1991), dicho pozo causaba gran admiración ya que, incluso, acudía gente con prismáticos para ver su fondo.

El pozo y el chalet de los Bachmaier, únicos elementos arquitectónicos que aún perviven de la fábrica, fotografiados el 10 de diciembre de 2018 por Carlos Bachmaier, biznieto del fundador de La Estrella de Gijón

Aquel lejano 1899, hace ya casi 120 años, la empresa de Suardíaz y Bachmaier se anunciaba en todos los medios como Gran Fábrica de Cervezas... ¡Y verdaderamente lo era!

Tal y como describía Patricio Aduriz en sus Viñetas Asturianas para El Comercio, un tercio de la cerveza que se elaboraba entonces en España se producía en La Estrella de Gijón.

Anuncio publicado en El Independiente, el 15 de febrero de 1908

miércoles, 31 de octubre de 2018

Charla en el Bärberlin

El pasado sábado 27 de octubre lo pasamos muy bien en el Bärberlin de Oviedo durante la charla sobre la Historia de la Cerveza en Asturias. ¡Gracias a todos por el interés! No todos los días se tiene la suerte de compartir una afición como ésta con más de 50 personas que la disfrutan... Gracias Pedro por organizar un evento tan interesante. ¡Estuvo todo genial!


Nos dio tiempo a repasar los aspectos más relevantes del pasado de esta bebida en Asturias, descubriendo algunos datos completamente novedosos y también recordando con nostalgia otros que ya forman parte de nuestra memoria.


Se pincharon cuatro cervezas de cuatro estilos diferentes de cuatro fábricas asturianas, cada una bien acompañada de su correspondiente maridaje.
  • La primera fue la Caleya Che Vaqueira, una pilsen que acompañó el entrante de queso cabrales mayao sobre pan de centeno, empanada de moscancia, pera y nueces.
  • A continuación, la Deva de Trigo se sirvió de la mano de una Fabada 3.0.
  • Luego la Cotoya Mandarina fue la combinación perfecta de la Carne in-gobernada.
  • Y, como postre, la cuajada con compota de manzana y caramelo se sirvió con la D'equí Queen.


Una acogida tan buena como la del día 27 de octubre es la mayor recompensa a este hobby. ¡Gracias!

sábado, 6 de octubre de 2018

El cartel con el que empezó todo...


¿Os suena el cartel del bogavante de Guinness (el de Lobsters love Guinness)? ¿Sabíais que John Gilroy lo había dibujado varios años antes para La Estrella de Gijón?


Este cartel anunciaba la Cerveza B Especial elaborada por la fábrica de La Estrella de Gijón, propiedad de  la sociedad comanditaria Suardiaz, Bachmaier y Compañía


Las etiquetas de la Cerveza B Especial fueron cambiando a lo largo del tiempo, bien por cambios en esa sociedad, bien por variaciones de imágen que se plasmaban en su diseño. 


Y fue precisamente al comparar la etiqueta que aparece aquí, en el cartel del bogavante de Gilroy para La Estrella de Gijón, con las otras que hubo para la stout de Suardiaz y Bachmaier cuando averigüé que ésta correspondía al diseño anterior a 1940.  Por tanto, si es la que aparece en el cartel de John Gilroy, es que dicho cartel fue anterior a su contrato para dibujar los famosos animales de Guinness en Dublin.


Para mi este cartel es importante... Al verlo en la Guinness Storehouse fue donde descubrí que había existido esta fábrica en Gijón, que un gigante como Guinness había acabado comprando luego su anuncio y, a raiz de aquello, investigué y vi que en Asturias había habido muchas más fábricas de cerveza, que su historia era una gran olvidada y que era importante rescatarla.

"A veces hay que irse lejos para descubrir lo que tenemos (o tuvimos) cerca"

Asi fue cómo nació esta afición y, con ella, al final, esta página, la cual pretende ser, con vuestra ayuda, una especie de museo virtual.

domingo, 30 de septiembre de 2018

Tres milenios de Cerveza en Asturias

Hace tres milenios, antes incluso de que este territorio se llamase Asturias, en esta zona ya se elaboraba cerveza.


El objetivo de este blog es reconocer y dar a conocer la importancia de esta bebida a lo largo de la historia en forma de museo virtual, en un espacio en el que todos estáis invitados a participar.


Aquí intentaré demostraros que no es imprescindible ser un fanático de la historia para conocerla, como tampoco hace falta ser un apasionado de la cerveza para disfrutar de ella.


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