viernes, 3 de abril de 2020

Banquetes con cerveza

Actualmente, ir a un banquete y encontrarse con copas para agua, vino y champagne (o sidra espumosa) es lo habitual. ¿En qué momento se perdió la costumbre de incluir cerveza en las bebidas de mesa habituales de este tipo de celebraciones? 

En mi búsqueda particular relacionada con  la historia de la cerveza en Asturias intento recopilar fotos antiguas para el recuerdo y, a menudo, encuentro que la cerveza rubia no faltaba en las bodas celebradas entre 1950 y 1960, que son los años de los que tengo imágenes.

Bebiendo cerveza El Águila Negra en una boda en 1958. Foto de José M. González Villanueva. Archivo de La Piedriquina

Sin embargo, retrocediendo unas décadas más atrás en el tiempo, se ve que, antes de la guerra civil, la cerveza de diferentes estilos tampoco faltaba en los banquetes de las clases altas.

Un ejemplo de ello lo podemos ver en esta foto que me pasaron hace un tiempo, cuya original se vendía en TODOCOLECCION.

Bebiendo La Estrella de Gijón en el banquete de La Unión Asturiana en 1935

Corresponde al banquete - homenaje que la Sociedad Anónima Minera "La Unión Asturiana" le hizo a Sergio Menéndez y Gerardo Barrio en 1935, en Veriña, y en que se sirvía la Cerveza B Especial de La Estrella de Gijón, como puede apreciarse en el detalle ampliado de la imagen.

Botella de la B Especial de La Estrella de Gijón

En aquella mesa de 1935, además de esta cerveza negra, se sirvió agua, gaseosa de sifón y vino tinto. 

Ampliando la fotografía es posible comparar la etiqueta de la foto con la del cartel publicitario con el que se anunciaba en aquella época. El autor del anuncio del bogavante con la cerveza era el famoso dibujante inglés John Gilroy, popularmente conocido por su serie de animales para la marca Guinness.

Carteles de Gilroy expuestos en la Guinness Storehouse

De hecho, este cartel, concebido originalmente para anunciar la stout de La Estrella de Gijón, acabó siendo luego adaptado para publicitar a la cerveza irlandesa con el eslogan de "Lobsters love Guinness". Los de Dublín sí que conocen su historia y, si visitáis la Guinness Storehouse, veréis que indican que el original fue para la cervecera de Gijón... o, al menos, así lo hacían en 2012, cuando tuve la oportunidad de estar en su museo.

No penséis que este caso fue una excepción... La hemeroteca nos muestra muchos anuncios de "cervezas de mesa" todavía anteriores. A modo de ejemplo, a continuación os muestro éstos. 

El primero anunciaba las variedades fabricadas por La Estrella de Gijón en 1920 y en él aparece, encabezando la lista, la Bock como cerveza para mesa. 

Publicidad de La Estrella de Gijón en 1920

El segundo es de 1903 y corresponde a la publicidad con la que también se anunciaba  la Bock de La Estrella de Gijón como cerveza para mesa en Málaga.

Publicidad de La Estrella de Gijón en 1903

El riesgo de no conocer nuestro pasado es que lleguemos a creer que ahora "inventamos una nueva moda" con esto de las cervezas.

sábado, 28 de marzo de 2020

Tal día como hoy, hace 120 años...

... nacía El Águila Negra, la fábrica de cervezas de Colloto.


El 29 de marzo de 1900, por iniciativa de la familia Flórez,  se convertiría en cervecera a la compañía de Bodegas Asturianas, productores de la marca de sidra champagne "Princesa de Asturias". Esta estrategia fue consecuencia de la necesidad de diversificación, propiciada por la fuerte competencia que existía entonces con Industrias Cima, empresa sidrería ubicada también en Colloto


Durante unos años los Flórez fabricaron ambas bebidas pero luego las cervezas de El Águila Negra alcanzaron tanto éxito en el mercado que finalmente acabaron centrandose solo en ella, dejando de lado la sidra.


No hubo otra marca y, probablemente, nunca la habrá, tan vinculada a Colloto como está... ¡La cerveza más querida y recordada por los asturianos!



miércoles, 25 de marzo de 2020

Cerveza asturiana para un aislamiento antiviral

Hace unas semanas no podíamos ni imaginar la que se nos venía encima por culpa del COVID-19, un virus contagioso capaz de hacer estragos en nuestro aparato respiratorio y de atacar fuertemente la economía mundial. Sinceramente, creo que la única forma de vencer esta pandemia será que respetemos el #yomequedoencasa y que colaboremos unidos para una pronta recuperación de la normalidad una vez que esto pase... ¡porque pasará!

Si la cerveza salvó de la peste negra en la Europa medieval a las gentes que la bebían en lugar del agua contaminada, esta vez nuestra bebida preferida puede ayudar a hacer un poco más llevadera la cuarentena.


Y, a la hora de decidirnos por cuál tomar, en nuestras manos está que los fabricantes de cerveza asturiana noten un poco menos esta crisis, porque ya podemos hacer pedidos seguros a domicilio de muchas de nuestras favoritas:

👉 Cerveza Caleya nos ofrece las opciones que puedes ver AQUÍ

👉 Asturias Brewing Company hace envíos de sus tres variedades, como puedes ver AQUÍ

👉 Cerveza Scone, por su parte, lanza una promoción especial que puedes ver AQUÍ

👉 Cerveza Asgaya también hará envíos a domicilio estos días, como puedes ver AQUÍ 

👉 Cerveza D'equí también habilita la opción de compra y envíos dentro y fuera de Asturias, como puedes ver AQUÍ

👉 Cerveza Nurse puede adquirirse si escribís a contacto@cervezanurse.com

👉 Vagamar cerveza artesana también se puede conseguir ya online AQUÍ 

👉 Algunas cervezas de Nuclear Pigs también pueden recibirse a través del reparto de Aloha: https://m.facebook.com/story.php?story_fbid=2661402940805970&id=2095915057354764

👉Además, las Ordum pueden pedirse con gastos de envío gratuito a través de: https://www.ordum.es/tienda/ y las variedades de Naviega Cerveza Artesana siguen disponibles a través de su tienda online: http://desafiomujerrural.es/ecommerce/naviega/

👉 Cerveza DAI hace venta y envío a domicilio, tal y como dicen en este enlace.

👉 Cerveza Deva también tiene tienda online con cosas muy interesantes: http://www.cervezadeva.com/



Así que arriba ese ánimo y que a nadie le falten ganas de salir después de este aislamiento antiviral porque tenemos pendiente el planazo de esta fiesta aplazada de Cerveza Cotoya y la cita obligada en DAI de birras. despacho de cerveza para celebrar haberle ganado la batalla al coronavirus con el barril de la Dai 50 que van a regalar desde sus grifos.

Cuando pase esto, habrá que brindar... ¡y lo mejor que podemos hacer es que esos primeros brindis sean con cervezas locales! ¡Cuidaros!

viernes, 6 de marzo de 2020

A veces no se cuenta toda la historia...

En las próximas semanas voy a tener la suerte de poder participar en varios eventos cerveceros en los que compartiré lo que he ido recopilando sobre la historia del lúpulo en Asturias estos últimos años. 

Charla en Bärberlin, Oviedo

Además, a finales de mes también se publica un artículo sobre el tema en el Anuario 13 de la Asociación Cultural La Piedriquina: "El oro verde asturiano con el que se hacía cerveza". Es mi pequeña aportación sobre un cultivo casi olvidado que hace 50 - 70 años aportó bastante riqueza al anquilosado campo regional. 

Flores de Cascade que coseché en 2019

Recopilando información, encontré historias muy interesantes y hasta entonces completamente desconocidas para mí, sobre las familias que se dedicaron a este cultivo, la gran cantidad de dinero que daba trabajar para la S.A.E. de Fomento del Lúpulo, los buenos recuerdos compartidos por los que se dedicaron a ello, las buenas cifras de la producción local... 

Material del secadero de Nava

En la mayoría, fueron datos que no aparecían en los libros, en internet ni en las noticias... También encontré mucha información confusa (no sé si manipulada o simplemente desconocida). Sé que se olvida rápido y que, a veces, no sé cuenta toda la historia. Ni siquiera lo hacen los que en su día crearon la S.A.E. de Fomento del Lúpulo, es decir, la Asociación de Cerveceros Españoles.

Captura de pantalla de cerveceros.org

En su web, cerveceros.org, sí que dedican un apartado de su historia al cultivo del lúpulo en España, pero lo que ellos cuentan aquí es que este episodio solo tuvo lugar en Galicia y luego en León. ¿Por qué? 

Mujeres de Partes al lúpulo

Igual parte de la culpa es nuestra, por no prestar atención a tiempo, por no preocuparnos de conocer mejor nuestra historia, por no ser a veces los mejores embajadores de "lo nuestro"... 

Voluntad, 9 de mayo de 1963

Afortunadamente, para olvidadizos y despistados quedan las noticias de la época en la hemeroteca histórica, las fotos de los archivos familiares, el libro de registro de la Delegación de Asturias, los datos del Boletín Oficial de la Provincia de Oviedo y hasta el edificio de lo que fue La Casa'l Lúpulo, es decir, el Secadero de Nava, el único que queda en pie de las que fueron las factorías industriales de la S.A.E. de Fomento del Lúpulo.

Mujeres al lúpulo en Santa María de Grao

Podemos no contar la historia, pero no podemos cambiarla... Aunque esto del cultivo del lúpulo no le inspire a todo el mundo, en nuestro pasado está la historia del futuro.

jueves, 23 de enero de 2020

Cerveza de Corias en el siglo XI

Casi nadie se cuestiona que la cerveza seguramente no habría llegado a nuestros días sin las órdenes religiosas que la elaboraban durante la Edad Media... ¡Pero es que, probablemente, habríamos sido los seres humanos los que no hubiésemos sobrevivido sin cerveza a aquel período de epidemias y agua de escasa potabilidad!


La cerveza del medievo era un alimento con un alto componente nutritivo. Elaborada hirviendo agua y generando luego alcohol, acababa siendo una bebida segura, libre de los patógenos de aquellas pestes que mataron a millones de personas.


Pensando en cerveza monacorum el subconsciente de la mayoría se iría a Europa y muy pocos pensarían que en nuestro país algunos monjes también producían esta bebida. No es de extrañar ante la escasez de estudios específicos sobre cerveza medieval en España. Pero sí, al menos en Asturias sí se elaboró cerveza entre el siglo XI y el siglo XII.



El Libro de Registro de San Juan Bautista de Corias, en Cangas del Narcea, recoge en esa época la producción de cerveza por parte de los monjes benedictinos que entonces ocupaban el monasterio. Era una cerveza de trigo y escanda. La escanda se cultivaba en la zona mientras que el trigo procedía de San Miguel de Laciana, en León.

Aparte de sidra y vino, la comunidad de Corias también debió de utilizar como bebida la cerveza, mencionada además como moneda de pago en dos compras hechas por el abad Munio Ectaz.


Weihenstephan, Afflingem o Benediktiner son algunos ejemplos de marcas cerveceras que también tuvieron su origen en monasterios benedictinos y que han conseguido llegar a nuestros días.

martes, 17 de diciembre de 2019

¿Mejor cerveza asturiana del año?

A este 2019 ya solo le quedan unos días... los justos para hacer balance sobre cuál ha sido la mejor cerveza asturiana del año. 


- La Metal IPA de Cerveza D'Equi se llevó el oro a la mejor American IPA en el Barcelona Beer Challenge.
- La Ordum Red Ale ganó un oro en la Copa Mitad del Mundo. 

- La Futurista de Cerveza Caleya fue elegida por el público como la mejor cerveza del Festival Internacional de Cerveza Artesano de Llangréu.

- La Raposa de Asturias Brewing Company quedó como la mejor en el festival de Tuña Folk&beer.
- La Grisú de Cerveza Deva se llevó el gran oro, premio absoluto del CICA - Concurso Internacional de Cervezas Artesanas.

Pero... ¿cuál es para vosotros la mejor cerveza de este año que se acaba?

viernes, 11 de octubre de 2019

Encierro en la catedral de Oviedo

El encierro de los trabajadores de Vesuvius en la catedral de Oviedo estos días me recuerda la lucha de los empleados de El Águila Negra para intentar impedir el cierre de la fábrica de Colloto. Esperamos de corazón que esta vez el final sea más feliz que en 1993. ¡Vaya desde aquí, todo nuestro apoyo! #vesuviusnosecierra


El 11 de marzo de 1993, tal y como se recogía un día después en El Comercio, 46 trabajadores de la fábrica de cerveza El Águila Negra de Colloto iniciaban su encierro en la catedral de Oviedo. 


El encierro pretendía presionar a la Administración regional para que arbitrase medidas en busca de la viabilidad de algún proyecto empresarial que posibilitase la continuidad laboral de los trabajadores de la fábrica de cervezas. 


El Águila Negra se encontraba entonces en proceso de quiebra, después de que el último equipo que se había hecho con la empresa en noviembre de 1991, liderado por José María Ruiz Mateos, presentase suspensión de pagos. 


Desde la década de 1980 la fábrica necesitaba grandes inversiones en sus instalaciones para seguir siendo una marca de vanguardia en el sector cervecero y necesitaba mantener las buenas condiciones salariales de la plantilla y hacer frente a las agresivas campañas comerciales que otras marcas, como Estrella de Galicia o Mahou, ofrecían a los hosteleros asturianos, donde hasta entonces siempre había dominado sin problemas la cerveza de Colloto. Para conseguir cuadrar esas cifras, la fábrica inició la venta de acciones y antes de Ruiz Mateos, otros grupos empresariales intentaron la compra de la cervecera de Colloto. Y no le faltaron pretendientes porque era una marca enviadiada por sus competidores. Uno de los que lo intentaron fue Cervezas San Miguel, pero las negociaciones no llegaron a término.


Los trabajadores de El Águila Negra encerrados hace 26 años en la catedral le echaban en cara a la Administración regional el no haber apoyado el proyecto presentado entonces por el empresario asturiano Rodolfo Cachero para relanzar la actividad de la fábrica como "Águila de Asturias", proyecto que éste  abandonó por no llegar a acuerdo con el Banco Exterior de España sobre el precio a pagar por los terrenos de la factoría sobre los que pesaba la hipoteca. 


Hubo varias campañas de recogidas de firmas, concentraciones multitudinarias y marchas de apoyo, pero los créditos y avales solicitados al gobierno asturiano para favorecer la compra de los terrenos por grupos privados nunca llegaron. 


El 18 de abril de 1993 se llegaron a concentrar en la plaza de la catedral de Oviedo más de medio millar de personas apoyando a El Águila Negra.


El 20 de junio de 1993 los 25 trabajadores de El Águila Negra que todavía mantenían el encierro en la catedral desde más de tres meses, lo abandonaron para continuar la lucha desde fuera. 


Lamentablemente no consiguieron su objetivo pero, como comentaba uno de ellos ayer a la página de Facebook de "Tres milenios de cerveza asturiana": no arreglamos nada pero nos queda la satisfacción de haberlo intentado y los recuerdos de los compañeros, en especial los que ya no están entre nosotros". 

viernes, 13 de septiembre de 2019

¿Ya no puede haber "cervezas estrella"?

Me sorprende la reciente noticia de la victoria en los juzgados del grupo Damm, con la que legalmente se cierra el paso a nuevas marcas "Estrella" en el sector cervecero, y no por la batalla legal despertada si no por el cambio histórico que se le da al símbolo de la estrella en el contexto de la fabricación de esta bebida.


La estrella de seis puntas que simbolizaba al gremio de los cerveceros desde la Edad Media ha pasado de ser un distintivo de calidad a un distintivo comercial reservado, según parece, solo a los actuales gigantes del sector... al menos en España.


En todo el mundo ha habido y hay múltiples marcas de cerveza con la palabra ESTRELLA en su nombre (Estrella de Galicia, Estrella de Levante, La Estrella Azul, Lone Star, La Estrella de Gijón, Stella Artois, Estrella Jalisco...) y/o con el símbolo de la estrella en su logo (Heineken, Samuel Adams, Sapporo, Newcastle...) y no parece que haya habido disputas por intentos de plagios por el hecho de "repetirse las estrellas". 


Para algunos resultará chocante, cuanto no menos curioso, que la querella legal parta de fabricantes que no fueron, ni de lejos, los primeros en utilizar "estrella" en el registro de su marca ya que, solo a nivel nacional, ya existían varias empresas más antiguas con ese nombre y ese anagrama. En Asturias, sin ir más lejos, sabemos de dos fábricas que iniciaron su actividad en el siglo XIX bajo esta denominación.


¿Nos están obligando a aceptar que los tiempos cambian y que lejos queda ya la época en la que, dentro de esa asociación de la estrella de David con la "alquimia cervecera", cada una de las seis puntas simbolizaba uno de los elementos necesarios para la correcta elaboración de la cerveza? Éstos eran el malteado, la cocción, la fermentación, el aire, el agua y el fuego (ni el lúpulo ni la levadura eran agentes conocidos a comienzos del medievo). Y así, todo viajero que recorría los caminos de Europa sabía que, establecimiento donde encontrase una estrella de seis puntas, encontraría buena cerveza. 


Tiempo después y, quizás, por desconocimiento del significado tradicional o simplemente por querer diferenciarse, lo anecdótico es que algunas marcas fueron adaptando "su estrella" a solo cinco puntas (como, por ejemplo, Damm, la demandante del caso que explico) o incluso a cinco estrellas (como Mahou Cinco Estrellas). 


Sin embargo, lo que vemos en 2019 es que el cambio viene porque no haya nuevos fabricantes bajo esta denominación, afectando también a aquellas marcas desaparecidas cuyo registro haya podido volver a adquirirse bajo nuevas razones sociales, ubicaciones y recetas... es decir, sin tener ya nada que ver con el producto original. 

Para algunos esta resolución es un ejemplo de que el pez grande se come al pequeño pero, para otros, no es más que una merecida diferenciación, en una era global en la que la imagen de marca supone un gran valor añadido para el producto. Igual habría que analizar individualmente cada caso para estudiar el grado de parecido de "cada Estrella". Al fin y al cabo, una marca es más que un nombre, es un diseño, unos colores, un tipo de letra... ¿Vosotros qué opináis? ¿Creéis que este hecho marca un antes y un después en el sector?

lunes, 15 de julio de 2019

De Leipzig a Colloto: Kurt Bauer

Hacía mucho que no compartía una nueva entrada en el blog. En los últimos meses he tenido varios viajes de trabajo y poco tiempo libre. Uno de esos viajes fue a Leipzig, la ciudad alemana que tantas veces aparece en la historia de la cerveza asturiana... 

Localización de Leipzig en el mapa de Alemania

En Leipzig aprendió Ramiro Pérez del Río a hacer la cerveza Gose que luego fabricaría en Luarca, en el primer cuarto del siglo XX, y allí nació y se formó Kurt Bauer, uno de los más importantes maestros cerveceros que tuvo El Águila Negra en Colloto.

Recorte de la entrevista a Kurt Bauer publicada en El Comercio el 2 de mayo de 1958

En la historia de la cerveza El Águila Negra tuvieron un papel importante tanto Kurt Bauer, apodado "el alemán", como su hijo Maxi, que también trabajó en la fábrica. Son muchas las personas que mencionan sus nombres cuando se habla de esta empresa.

Skyline  de los iconos más representativos de Leipzig

Aprovechando que hacía unos meses ya había encontrado en la hemeroteca la entrevista que le habían hecho a Kurt Bauer en 1958 y, teniendo en cuenta que apenas aparecía información sobre esta figura en los medios, el hecho de estar en Leipzig me pareció un buen momento para dedicarle esta entrada. Espero que os guste y que sirva de homenaje a este hombre, sin el que la historia de El Águila Negra no habría sido la que fue.

Logo de El Águila Negra en 1958, año de esta entrevista a Kurt Bauer

La entrevista que se transcribe literalmente a continuación fue publicada el 2 de mayo de 1958 en el diario asturiano El Comercio y el 21 de mayo de 1958 en el diario zamorano Imperio, con diferentes fotografías como único cambio.

DE LEIPZIG A COLLOTO. Un alemán que lleva veintisiete años fabricando cerveza para los españoles.

Cuaja la primavera en este Colloto que es todo campo, feliz aldeanía, sobre las copas leves y temblorosas de los árboles. Allá en la proa del monte Naranco, que parece avanzar hacia la llamada de Siero, quedan unas nubes bajas, medio huidas en la mancha oscura de los pinos. Suena ronca, apresurada, la sirena de una locomotora del "tren de Infiesto", que así llaman al ferrocarril de Santander los viejos y los niños. La voz de la máquina de vapor se mete, a oído abierto, por las naves y estancos de la Fábrica de Colloto. No hace falta decir más. La fábrica, en el pueblo, es la de cerveza. 

Vista de Colloto, con su fábrica de cerveza, hacia 1967

Nosotros charlamos ahora con un hombre de ojos grises, de manos seguras, seco en carnes. En sus gestos hay un habitual tono cordial, bondadoso, comprensivo. Kurt Bauer, técnico en cervezas, llegó aquí en un tiempo que a él se le antoja remoto: en el año 1931. Exactamente, el 16 de febrero.

- Hace veintisiete años-concreta Bauer-. Vine desde Leipzig, en la Sajonia. Había que cambiar de aires. Antes estuve en Colombia, también en una factoría cervecera.

- ¿Siempre se dedicó a esta especialidad?-preguntamos. 

- Oh, sí, sí, siempre. Aprendí el oficio en Leipzig cuando tenía menos de 20 años de edad.

Y Bauer apoya un brazo en la cocedora más cercana y, distraídamente, acaricia con la mano el cobre reluciente, tibio al calor de la cocción. Bauer se calla. Tira de él, en ese instante, la tierra, los morates color ceniza de la alta Sajonia, los ríos que son como tremendos tajos de plata, los valles de un verde claro, clarísimo y puro. La nostalgia y la técnica juegan entre el corazón y el cerebro.

Recorte de la entrevista a Kurt Bauer publicada en Imperio el 21 de mayo de 1958

- Oiga, Bauer: ¿la cerveza es tan buena como dicen?

El alemán se ríe y asiente:

- La cerveza nunca mata. Por el contrario, da salud. En mi tierra, la gente bebe mucha cerveza y, ya ve, allí hay longevidad, fortaleza y ancianos a montones.

Anuncio de El Águila Negra publicado en el Diario de Burgos el 14 de septiembre de 1904

Uno recuerda una frase del francés Pasteur: "La cerveza constituye un apoyo precioso a la alimentación racional e higiénica". Se la repetimos a Bauer y éste agrega:

- En Alemania, en todas las fábricas de cerveza tienen médicos en sus laboratorios. Yo he leído numerosos informes y, en cualquiera de ellos, se decían nuevas e interesantes ventajas de tipo higiénico. La cerveza, lo sabemos los alemanes por experiencia, limpia la sangre, estimula la acción gástrica y tranquiliza el sistema nervioso. Beba cerveza y no se preocupe, hombre.

Anuncio de El Águila Negra publicado entre 1958 y 1965

Bauer recorre a grandes pasos el departamento de cocción. Nuevo, totalmente nuevo. La instalación fue hecha por la firma Ziemann GmbH, de Ludwigsburg. 

- Gracias a este nuevo montaje -indica Bauer- seremos capaces de mantener el nivel adecuado de ventas.

Bauer entre dos camiones de la fábrica 

- ¿Qué diferencia sustancial existe entre la factoría de ayer y la de hoy?- decimos.

- Muy honda. Superamos la producción y mejoramos, a la vez, la calidad de las cervezas. Y todo ello a merced de tres cosas: al nuevo sistema de cocción, a la capacidad de las bodegas y permanencia del líquido en ellas y a los trenes de lavado, llenado y cierre, que nos aseguran una capacidad de 16000 botellas por hora. Una de las mayores de España... y de Europa, si me apura, amigo.

Diagrama del proceso de fabricación de cerveza de El Águila Negra. Foto de Luciano Rodríguez

Bauer nos lleva al departamento de pasteurización. En una pared se lee: Sander y Hansen, Copenhague. Continuamos. Pasamos por los depósitos de decantación o fermentación. Espuma de un gris perla. Espuma casi ocre desbordándose de los tanques.

Fábrica de El Águila Negra hacia 1960. Archivo personal

- Vamos a las bodegas- dice Bauer.

Por el camino, Kurt nos habla de Colloto, de sus vecinos, de la vida apacible que aquí encontró. 

- Bueno, la verdad, me casé al poco de llegar, en el año 1933. 

Y Kurt Bauer torna a su risa tierna y fresca.

- Tengo- agrega- tres hijos. Trabajan, que es lo interesante.

Estamos en las bodegas, de tanques de acero vitrificado. El frío muerde en la piel. Muy pocos grados sobre cero en el ambiente. En el frontal de los enormes depósitos canta su fabril victoria una marca alemana: Scwimer Einsenwerk. Por encima cruzan la instalación gordos tubos cubiertos de hielo. Huele a mojado campo de heno, a grato paisaje de bosque mientras millón y medio de litros se enfrían en las bodegas.

Salimos a la luz del día. El cielo azul y, hacia Mieres, el barroquismo de unas nubes en revoltijo. En el muelle de expediciones aparecen unos cuantos camiones. Sale, lentamente, un Pegaso de Chantada. Cargan cajas y botellas un G.M.C. de La Coruña, un Aclo de León, un Lancia de Zamora y un Man de Orense.

Camiones de El Águila Negra delante de la fábrica. Foto cedida por Manuel Alonso

Kurt Bauer nos mete en el tren de lavado, llenado y cierre. La Holstein y Kappert, de Dortmund, ha hecho un buen trabajo. 

- Así podemos despachar millares de botellas en un día. ¿Cómo beberá la gente tanta cerveza? - dice, casi en un monólogo, Kurt Bauer.

El eslogan de ORO Y ESPUMA PARA SU DELEITE se convierte en una realidad palpable, inmediata. Mientras los camiones cargan en el muelle interior de la factoría, diez o doce vagones del ferrocarril de "Los Económicos" reciben barriles y cajas con destino a las estaciones de toda España.

Caja de cervezas del Águila Negra. Foto de Raúl Palacio

Kurt Bauer define la operación de El Águila Negra: 

- La modernización total de la fábrica, realizada con la más nueva y completa maquinaria alemana nos coloca a la altura de las mejores instalaciones cerveceras de Europa. Se lo digo yo, que he visto como se trata a la cerveza en Munich, en Leipzig, en Dresden.

Sala de lavado, llenado y pasteurización de El Águila Negra. Archivo personal

Hay una tensión uniforme y eficaz en el ritmo de fabricación de la factoría. Los hombres se mueven, en su humano perfil, atentos a la máquina, compleja y sencilla a la vez. 

Kurt Bauer nos ofrece cerveza en jarras. Brindamos al estilo germano, como podían hacerlo unos estudiantes en Nuremberg, la de las fuentes ortegulanas, unos soldados acantonados en un cuartel de las cercanías del Paseo de Los Tilos o unos campesinos de la Baviera bucólica y sonora.

Colección de jarras de cerveza El Águila Negra. Foto de J.L. Prieto

Al otro lado, en pie de producción, trabajan a pleno rendimiento las cocedoras de cobre, las máquinas de pasteurización, los trenes de lavado y cierre. Y, abajo, en las bodegas, cobra vida esa cerveza que cierra contra la sed y pone un hilo de espuma en los labios rojos de una muchacha.

Cartel publicitario de 1955. Foto de Alfonso Fanjul